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viernes, 21 de mayo de 2021

ENCENDER LA LUZ INTERIOR

 


ENCENDER LA LUZ INTERIOR

 

©Giuseppe Isgró C.

 

 -Decía Hidalgo a Escudero:


Hay líderes que la historia recordará, y las nuevas generaciones emularán como paradigmas vigentes, y como decía José Domingo Choquehuanca a Simón Bolívar, El Libertador: -“Con los siglos crecerá vuestra gloria como crece la sombra cuando el sol declina",

(…). Los Nerones de la historia, tiranzuelos que son menos que nada, en vano sueñan con imitar a Alejandro Magno, a Simón Bolívar, a Napoleón Bonaparte, a Giuseppe Garibaldi, a José Antonio Páez o a Antonio José de Sucre.

Su ausencia de visión creadora los transforma en verdugos de la humanidad. La grandeza de Sucre y de Bolívar en el tratado de Trujillo y en la entrevista de Santa Ana, humanizando la guerra de la independencia y acordando ponerle rápido fin, entre Bolívar y Pablo Morillo, bajo la efectiva conducción de Sucre, todos ellos masones ilustres, indica de lo que son capaces los hijos de la luz para emancipar a los pueblos de los que son benefactores, y luego, su nombre es bendecido por incontables generaciones.

De nada sirve a los líderes pocos eficaces, querer perpetuarse en el poder, en contra de la voluntad general, repitiendo falsas verdades, o mentiras falaces que no engañan ni a los niños. Deberán venir en nuevos ciclos de vida para restablecer las verdades que ocultaron, o tergiversaron. Es ley divina.

La ley de la vida y su ineptitud los apartará del poder, sin pena ni gloria, y sus nombres ni siquiera serán maldecidos, ya que muy pronto son olvidados y ni siquiera sus propias madres querrán recordarlos. Sin embargo, no todo es bueno ni todo es malo; la vida utiliza a todos donde mejor convenga, y del mal saca el mayor bien posible, y lo que, en un momento dado, podría haber parecido una adversidad la de tener un líder nefasto, quizá, la vida, no encontró a uno mejor en ese momento, y aún habría que dar las gracias por tener un líder aparentemente, o realmente, inepto, ya que, ese líder, por el tiempo que la vida lo destina en esa función, habrá evitado que uno peor y más nefasto, ocupara su lugar. Ha que dar gracias por ello.

Cuántos líderes nefastos han sido reivindicados, en parte, porque el que ocupó su lugar, seguidamente, fue inmensamente peor? O usted no conoce casos así? Hay un montón.

Qué lección quiere la vida que aprendamos con los líderes nefastos, que de vez en cuando aparecerán en el escenario, en todos los países del mundo?

Sinceramente, no creo que la lección sea fácil de aprender, ni que la aprendamos en poco tiempo.

Pero, mientras los pueblos no eleven su estado de conciencia, y el cultivo de los valores sea una constante en la vida de todos, seguirán apareciendo los Nerones de la historia: una vez se llamarán de una manera, por ejemplo: Nerón, teniendo a Séneca de maestro, y en otra ocasión, llamándose Cómodo, con Marco Aurelio por padre y guía, cumplirán su rol tábano espoleador, hasta que la elevada conciencia de los pueblos atraiga a los líderes de análoga jerarquía moral.

¿Merecemos a los líderes que tenemos? ¿Usted qué cree? ¿Usted no ha observado cuantos tiranos, o tiranas existen en la presidencia de los condominios de los edificios? ¿Cuántas amas de casas, o padres de familia, son auténticos tiranos con sus hijos, o respectivos cónyuges? ¿O, Jefes de empresas, con sus empleados, o empleados con sus jefes? ¿O, los directores de Asociaciones, Cámaras, o Instituciones que se eternizan en sus cargos haciendo todo tipo de manipulaciones? Es una cuestión de valores, en todos los niveles. Sin embargo, estoy convencido que el 80% de las personas, en el mundo, son personas decentes, con valores, y como decía Don Quijote, buenas personas.

Solamente, aplicando una variante de la ley de Pareto, el 20% de las personas realizan el 80% de los actos menos ejemplares en el mundo. Es preciso que la gente del mundo encienda su lámpara interior para iluminar el mundo.

Meditemos por la paz del planeta, que está sometida a su prueba más severa, desde múltiples aspectos, en la actualidad, porque pareciera que los líderes ineptos se han multiplicado por doquier.

Pidamos a la Divinidad que ilumine el entendimiento de los líderes del mundo, para que su locura se transforme en algo tan bueno como la de Don Quijote, que quería enderezar los entuertos, y educar al hombre para arreglar al mundo.

Por muy malo que nos parezca un líder hoy, está siendo víctima, él mismo, de su propia ineptitud; tengamos compasión de él, ya que, por muy malo que sea, siempre tendrá una gran virtud y esta es la que querer hacer algo, cuando la mayoría de sus contemporáneos no se quieren arremangar sus camisas para poner manos a la obra.

La vida está usando a los malos líderes porque muchas personas buenas prefieren que otros hagan las cosas que a ellas les toca hacer.

Entonces, por qué nos quejamos? No nos quejemos: Hagamos algo por mejorar al mundo, empezando por nosotros mismos: seamos cultivadores de los valores del amor, de la prudencia, de la justicia, de la tolerancia, de la belleza, de la fidelidad, o lealtad, del progreso, de la generosidad, de la amistad, y un largo etcétera.

Esta es una reflexión a vuela pluma que revisaremos....pero, que tú Escudero, también recabarías gran provecho, si lo hicieras.

El Escudero, pareció estar conforme, y prometió meditar al respecto, para encontrar su Insula en la cual ser su buen Gobernador. Por eso Sancho Panza, era tan grande como el Quijote, y así lo dijo Cervantes, por medio del Caballero Andante, para que se recordara.

 

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