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martes, 4 de mayo de 2021

VOLUNTAD DE TRABAJO

 


VOLUNTAD DE TRABAJO

 

©Giuseppe Isgró C.

 

 

 

Gracias al Ser Universal que lo dispuso así, existe el trabajo, único medio a través del cual es factible realizar la gran obra universal.

El trabajo permite auto-expresarse, asumiendo una parte de la tarea colectiva, por medio de propósitos y objetivos claramente programados en el espacio y en el tiempo.

La realización de los objetivos personales, en todas sus vertientes y variantes, facilita la autorrealización. Se alcanza, al mismo tiempo,

nuevos y más elevados estados de conciencia en los ilimitados ciclos de vida tanto en el planeta tierra, como en los incontables que tocará hacerlo.

El ahora, en el que actuamos, forma parte de la eternidad sin límites que siempre ofrecerá un más allá en progreso y evolución.

Cada ser humano viene con una misión en la vida. Está dotado de aptitudes y necesidades, que le indican el camino a seguir, en el cual optimizar el uso de las primeras y satisfacer las segundas.

Debe elegir, en primer lugar, sobre la base de su realidad objetiva de las mencionadas aptitudes y necesidades, el área hacia la cual, por vocación, siente inclinación.

Es preciso forjarse una misión seleccionando una profesión y luego poner manos a la obra.

Primeramente, hay que prepararse. Posteriormente, ejecutando el trabajo de su vida, en cada etapa diaria.

Todo trabajo es realizado con dos finalidades: La primera, para resolver situaciones, utilizando el método científico, con el cual se restablece el equilibrio necesario preexistente, o, para realizar objetivos que impliquen avances más allá de la posición actual.

En ambos casos, la persona adquirirá, cada vez mejor, la habilidad para lograr resultados con menor esfuerzo y ahorro de energía.

Se puede tomar decisiones acertadas y establecer objetivos realistas y alcanzables, que impliquen un reto. Igualmente, planear estratégica y tácticamente la mejor manera de alcanzarlos y establecer el lapso en que es factible hacerlo, según la curva de resultados analizada. Empero, lo que permite la realización de la obra, es la voluntad de trabajo. Se requiere, en cada caso, aplicar la acción suficiente.

Todo lo que hoy disfruta la humanidad es fruto del trabajo aportado por las generaciones del pasado. Lo que disfrutará mañana resultará de nuestro trabajo de hoy. Quien da su aporte a los logros colectivos, aún buscando su propio lucro en un trabajo individual efectivo y honesto, adquiere el derecho de disfrutar de una participación de los beneficios colectivos. Cada quien será compensado con el salario cósmico de acuerdo al respectivo grado de cooperación en la gran obra.

Cada día debe elegirse el trabajo al cual, por su orden de prioridad se le centrará la propia atención. A tales efectos, es conveniente anotar en una hoja de papel, o libreta, todas las cosas que se deben hacer, y jerarquizarlas por su orden de importancia. Se comenzará con la prioridad número uno, y así sucesivamente.

El antiguo aforismo de divide y vencerás se aplica aquí muy bien, al realizar una etapa a la vez.

Cada trabajo debe ir acompañado de una curva de resultados, es decir, en cuanto tiempo es factible hacer el trabajo en el mejor de los casos, y, también, en el menos favorable de los mismos. Esto permite tomar el control de la situación y canalizar positivamente el eventual estrés.

Es preciso plantearse: -Cuáles son los resultados probables de ser alcanzados una vez efectuado el trabajo? Satisface?

Este análisis permitirá descartar algunos proyectos improcedentes con ahorro de recursos o energía.

Si satisfacen los eventuales resultados factibles de ser alcanzados, se aplicará al trabajo la máxima determinación de realizarlo.

A trabajo comprometido, trabajo realizado óptimamente; esta debe ser la regla sine qua non.

Más allá de la remuneración que se perciba por el propio trabajo, se adquiere el derecho de disfrutar de los beneficios de la colectividad, del aprecio y preferencia del mercado. Aún sin paga económica, el profesional exitoso hace su trabajo a la perfección.

Cada uno debe conocer cuáles son las herramientas necesarias en su respectivo arte, su uso efectivo y cómo se realiza el trabajo óptimamente. Debe estar al día con todos los adelantos de su profesión. Es preciso prepararse diariamente, con el fin de mejorar los propios métodos de trabajo. Andrés Bello decía: -¨El Estudio es tarea de todos los días¨.

El trabajo desarrolla la fuerza moral, la autoridad y el derecho a que se le deleguen cada vez más actividades de mayor envergadura.

Todo trabajo bien hecho recibe oportunamente su compensación: El salario cósmico de alcance integral.

Cada quien posee más conocimientos de los que usa. Las nuevas circunstancias que se afrontan permiten extraer ese potencial interior en las necesarias innovaciones y creaciones de más y mejores bienes y servicios como fuentes de riqueza.

El trabajo produce auto-independencia económica integral.

Si quieres realizar un trabajo rápido y efectivo, anda despacio pero firme y sostenidamente. La naturaleza no da saltos. Da un paso a la vez.

Debe optimizar la propia actividad y albergar la convicción de las bondades de lo que hace.

Dominar tu trabajo permite ofrecer la colaboración efectiva que siempre será requerida en un mercado cada vez más competitivo.

Es preciso desarrollar la costumbre de concluir satisfactoriamente todo trabajo una vez empezado.

El trabajo de una vida empieza dando el primer paso: forjándose propósitos y objetivos claramente definidos y enunciados por escrito, a corto, mediano y largo plazo.

Cree que el trabajo es fácil. Pero, actúa con todo empeño y capacidad como si fuera de mayor envergadura sin subestimar su importancia. Este enfoque siempre permite tomar el control de la situación.

Hay que aprender a descansar después de una activa jornada de trabajo.

La mejor manera de descansar de una actividad mental o física, es haciendo otras que utilice áreas diferentes de la mente o del cuerpo.

Trabajar cuando debe trabajarse y descansar cuando corresponde, es una manera efectiva de obtener el equilibrio pleno como práctica existencial habitual.

La perseverancia es determinante para concluir todo trabajo con éxito. Cuando se persiste sin abandonar al ponerse menos fáciles las cosas, es el momento en que se activan los poderes creadores de la mente y comienzan a surgir las coincidencias que aportan los resultados apetecidos.

La voluntad con la cooperación de la imaginación creadora y la sintética, puede vencer todos los obstáculos y alcanzar todas las metas, si se persiste en la acción sin abandonar jamás a mitad de camino. Todo se alcanza a su debido tiempo, en el perfecto tiempo de Dios.

Adelante.


CONOCIMIENTO E IGNORANCIA

 


CONOCIMIENTO E IGNORANCIA

©Giuseppe Isgró C.


Cada vez que un hombre se propone aprender tiene que esforzarse como el que más, y los límites de su aprendizaje están determinados por su propia naturaleza. Por tanto, no tiene sentido hablar del conocimiento. El miedo al conocimiento es natural; todos lo experimentamos, y no podemos hacer nada al respecto. Pero por temible que sea el aprendizaje, es más terrible la idea de un hombre sin conocimiento.

Carlos Castaneda

 

Escudero, -dijo Hidalgo:

 

Dentro de cada ser, en los cuatro reinos naturales, se encuentra un conocimiento innato potencialmente infinito, de naturalezas diferentes.

La primera: el potencial innato exento de experiencia, que se posee sin saber que se posee; empero, cada vez que se afrontan necesidades o retos para alcanzar logros, emerge desde el interior, el conocimiento del qué, del cómo, del cuándo, del quién, del dónde, del cuánto y del por qué. Con cada logro alcanzado, con cada situación resuelta, se desarrolla determinado grado de experiencia que optimizan la aptitud perceptiva, comprensiva y realizadora.

Esa experiencia, a nivel del Espíritu, se presenta como aptitud, o capacidad de percibir, comprender y realizar. Es la visión que con solo ver, se comprende; es el conocimiento vivo, de la verdad, en determinado grado.

Por otra parte, el estudio aporta un conocimiento fruto de la experiencia ajena que, también amplia la visión del qué, del cómo, del cuándo, del quién, del dónde, del cuánto y del por qué.

Mientras más se estudia, más se percibe de lo mucho que se ignora, pero no, todo lo que se ignora, ya que el grado de ignorancia alcanza las esferas del infinito inagotable, es decir: la infinita ignorancia que gradualmente se irá transformando en conocimiento y actitud perceptiva, comprensiva y realizadora, en la eterna polarización.

Adquirir conciencia de la propia ignorancia, va abriendo la senda de la sabiduría, en forma gradual, sin saltos quánticos, ya la naturaleza no da saltos, sino todo se rige por ascensos graduales en los estados de conciencia, en las infinitas estaciones que les son inherentes.

La diferencia entre el que estudia y el que no lo hace, o lo realiza en forma limitada, es que, el que estudia se da cuenta que no sabe nada de lo que ignora, aunque no de todo lo que ignora, que, excepto la Divinidad, nadie podría saberlo. Mientras que, el segundo, que no estudia, crea saberlo todo, y hasta se cree con derecho de dar consejos a aquel que sabe más que él.

Ciertamente, Siempre hay alguien con experiencia mayor en un campo que en otro. En su propia competencia, por su experiencia, cada quien puede asesorar a cualquier persona que no haya desarrollados dichas áreas de conocimiento.

Evidentemente, el primero, el que estudia, se enfoca en el infinito, y percibe que jamás lo alcanzará a absorberlo en su totalidad, por cuanto mientras asciende va descubriendo nuevos niveles de ignorancia, ad infinitum.

Empero, descubre, por grado su ignorancia y hacia donde debe dar el siguiente paso para transformarla en conocimiento y experiencia, acorde a la verdad relativa, de la que sea capaz, en su respectivo nivel de desarrollo.

El segundo va dando palos de ciegos, y lo que podría alcanzar con un solo paso, seguramente, con mil pasos dados, aún debe descubrirlo.

El qué, el cómo, el cuándo, el quién, el dónde, el cuánto y el por qué, darán la medida exacta del autoconocimiento para guiarse en el camino del descubrimiento de la propia ignorancia y la inherente verdad gradual, paso a paso, sin dar grande saltos.

Empero, con la experiencia alcanzada como suma existencial, por el estudio y la práctica, al copar cada esfera de conocimiento, se expande la conciencia perceptiva, comprensiva y realizadora, a una nueva estación, o grado, depurando el velo de la propia ignorancia, viendo más claramente, en todo y en el todo.

En ese ascenso gradual por las esferas experiencial, va siendo habilitado, cada vez más y mejor, para asumir más elevados y exigentes retos de servicio y realizaciones integrales, dentro del campo de su propia competencia.

Entonces, cada quien se da cuenta, que percibir mayor grado de conciencia de la ignorancia que le es inherente, es el camino más corto para transmutarla e conocimiento, prudencia y sabiduría. Al mismo tiempo, y en el respetivo grado, se expresará el poder creativo y realizador equivalente y suficiente para resolver lo que le compete, sin límites de ninguna naturaleza.

Mientras más elevadas las necesidades que se afrontan, y el reto que se asume, en igual grado extrae de su ser interno el conocimiento y poder creativo realizador para alcanzar cualquier meta que se anteponga, en forma ilimitada.

A través de la conciencia de la propia ignorancia, de las propias necesidades y de los retos asumidos según las inquietudes de los tiempos, percibe, comprende y realiza los objetivos que les son inherentes devengando la experiencia como salario cósmico.

Adelante.  


lunes, 3 de mayo de 2021

EL QUIJOTE: Un libro para todos los tiempos

 


EL QUIJOTE:

Un libro para todos los tiempos

 

©Giuseppe Isgró C.

 

 

 

Si cada persona, cada político y cada profesional, se guiara por la sabiduría de vida cervantina, es decir, la de Don Quijote y Sancho Panza, tendríamos un mundo mejor. Igualmente, generaría, una nueva edad de oro, mucho antes del año 30.000 en que la ubican los grandes utopistas del siglo XX.

Por otra parte, alcanzar dicha edad de oro precisará un macro plazo, mientras se nivele el primero y el último de la cola de la evolución de la conciencia perceptiva, comprensiva y realizadora.

Un pensador anónimo, hace cuatro mil años, intuyó que se precisarían 1.000 generaciones para enderezar los entuertos humanos. Treinta mil años, menos cuatro, estamos hablando del año 26.000 de nuestra era.

Un largo camino por delante, en múltiples ciclos de vida -la reencarnación, hoy día, es un hecho cierto, verificada tanto científicamente, como en el pensamiento universal, expresado por los grandes seres de la humanidad, en todos los tiempos y culturas-, donde nos tocará volver una y otra vez para aprender las lecciones de vida que precisamos -tallar la piedra bruta, para transformarla en cúbica, para ser utilizada en la Gran Obra, en el argot de la sabiduría masónica, valores que manejan Cervantes, Don Quijote y Sancho Panza, a la perfección-, Por el año treinta mil de nuestra era, comenzaremos a realizar la gran obra de la humanidad del planeta tierra.

Mientras tanto, como lo expresa, sabiamente, la Masonería Universal, estaremos conociendo los instrumentos, -Nuestra mente y los valores universales-, a utilizarlos correctamente -positivamente- -para el bien-; después, estaremos en capacidad de realizar la verdadera gran obra, que ahora ni siquiera podemos imaginarla, por su magnificencia, pero, llegaremos a conocerla, intuyendo, primeramente, el plan universal de la divinidad, ya que nada es casual, sino causal.

Hay un plan para la expansión de la Creación. Si los "políticos" y “pseudo-políticos”, a nivel mundial, y en todos los países, leyeran a Don Quijote, los ineptos que llegan al poder, y quieren permanecer en él, como sea, con la fuerza incluida, y para toda la vida, como ocurre en gran número de países, muchos de los cuales son auténticos inestables mentales, causa suficiente para inhabilitarlos políticamente, que incurren en crímenes de lesa humanidad, de muchas maneras, al lanzar bombas sobre poblaciones inocentes, al proveer medicamentos y alimentos de dudosa efectividad a sus respectivas poblaciones, amén de aquellos países que adrede determinan su escasez, quien sabe para qué fines políticos, repito, si emularan a Don Quijote, y sobre todo a Sancho Panza, renunciarían al ejercicio del poder para el cual no están preparados, para dar paso a quienes, verdaderamente, además de estar preparados, tienen verdadera vocación de servicio trascendiendo los propios intereses personales.

Las lecciones de Don Quijote a Sancho Panza, antes de tomar posesión de su cargo como Gobernador de la Insula Barataria, es un modelo de perfección de sabiduría política y de liderazgo, y luego, el sentido de la Justicia de Sancho Panza, en sus funciones de Gobernador, se equipara a la de aquel otro sabio, Salomón.

Los seres humanos debemos tomar carta en el asunto, para gobernar con sabiduría el mundo, el planeta tierra, ya que, el loco no es Don Quijote, sino que los locos, en plural, son muchos individuos en funciones de poder, que olvidan que desde la primera magistratura y en otros cargos inherentes, son primeros servidores de la patria, y no sus verdugos; deben ser sus maestros, sus guías para que, como decía Simón Bolívar, se logre la mayor suma de bien posible para todos.

Simón Bolívar es otro de los grandes quijotes del mundo, como él se consideraba, cuando decía que el Quijote explicaba la vida como debía ser.

Adelante, amigas y amigos de la Orden de los Quijotes y Sancho Panza, hagamos que el mundo sea como anhelamos. Empecemos a mejorarnos a nosotros mismos, con la sabiduría eterna e inmortal del Quijote, y arreglando al hombre, educándolo, el mundo se arreglará por sí solo.

 


domingo, 2 de mayo de 2021

PARODIA DE HOMERO POR DON QUIJOTE

 

PARODIA DE HOMERO POR DON QUIJOTE


©Giuseppe Isgró C.

 

-“Que yo vea si la gallardía de vuestro rostro

responde a la de vuestra disposición”-.

Don Quijote. (Parodia de Homero).



 

Este aforismo denota que Cervantes era un lector asiduo y profundo de Homero.

Esta expresión se la dirige Ulises, en la corte del gobernante Alcinoo, en el País de los Feacios, (Antigua Camerina, ubicada entre Agrigento y Ragusa, Sicilia, Magna Grecia), cuando uno de los hijos de Alcinoo reta a Ulises para demostrar sus habilidades, siendo un invitado de su padre. Aquel joven era apuesto físicamente, pero, sus condiciones éticas, o morales, de dignidad y nobleza, de respeto y consideración, dejaban de corresponder a su presencia física.

Eso lo podemos observar hoy en día cuando incontables damas, a nivel mundial, de belleza física notable, se esmeran en acentuarla con retoques de múltiples formas, creyendo, de esa manera, ejercer un mayor influjo de seducción.

En cambio, con cultivar su interior, los sentimientos de los valores universales, su intelecto con la lectura de los clásicos, su espiritualidad en conexión con la Divinidad para que aflore en su ser, el fuego sagrado que diviniza, armoniza y embellece de verdad verdad, transformándose en un ser verdaderamente interesante, no solamente como un objeto de deseo físico.

Esos seres que han de construir la nueva edad de oro, de ahora en adelante, labor que podría estar concluida, en sus aspectos elementales, en torno al año 30.000 de nuestra era, para luego pasar a la realización de la verdadera gran obra a que está destinado el planeta tierra, encontrarían una guía efectiva en la lectura, y estudio, de la obra de Homero, y en la de Cervantes, no sólo en el Quijote, que es una obra maestra preponderante en la literatura universal, -para todos los tiempos-, sino sus Novelas Ejemplares y demás ensayos.

La sabiduría cervantina aflora en cada página, de manera admirable, y cada lector encontrará el alimento integral que precisa en su Espíritu. Cada nueva generación descubre cosas nuevas que habían pasado desapercibidas a las anteriores. Es decir, sus valores universales inmutables, permanecen constantes en el espacio y tiempo: son eternos.

Esos valores eternos e inmutables supo verlos, Cervantes, en los simples detalles de la vida diaria, y plasmarlos como nadie lo ha hecho, en sus obras inmortales.

Si pudiésemos elevarnos desde una perspectiva más elevada desde la cual viéramos quien fue antes, en vidas anteriores, Cervantes, veríamos que se fue preparando durante muchas vidas, con la misma intención de alcanzar una conciencia universal de la vida. Veríamos a Xenócrates, discípulo de Platón, y director de la Academia platónica, durante 25 años, más atrás, aún, a Hesodo, uno de los dos más grandes poetas de la antigüedad, junto con Homero, entre algunos más que cada lector podrá descubrir con su imaginación -visión del Espíritu- si se aplica a ello con diligencia y constancia, y además, estudia las obras de los grandes pensadores de todos los tiempos. Yendo hacia adelante, se podrá ver a Plutarco, el maestro de Queronea y a Porfiírio, discípulo y amigo de Plotino. Por supuesto, a algunos más, en cada siglo en que aparezca el Espíritu de Platón reencarnado.

Ese es el ejemplo de Cervantes, y de don Quijote. Por eso, la sobrina de don Quijote, decía de su tío: -"Este hombre lo sabe todo y es capaz de disertar con propiedad sobre cualquier tema".

Las obras de los grandes seres se van gestando, gradualmente, y en forma continua, en cada venida y vuelta a venir, de manera constante, e incesantemente. Lo que cada ser cosecha en cada nueva existencia, es la siembra que ha realizado en incontables preexistencias. Se expresa como suma existencial, es decir: capacidad perceptiva, comprensiva y realizadora.

Hay libros inmortales como la Odisea, que se han leído en varias vidas anteriores, por eso la misma emoción antes experimentada se vuelve a reproducir y algunas ideas que impactaron en vidas anteriores, al volverlas a releer, aunque sin saberlo, vuelven a reproducir el mismo efecto positivo. Esto ocurrirá tantas veces como se repita la experiencia y el contenido de la lectura, cada vez, parecerá ser conocido desde siempre.

 


sábado, 1 de mayo de 2021

NUNCA

 


NUNCA

©Giuseppe Isgró C.

01 de Mayo de 2021


 

Escudero, -dijo Hidalgo:

 

Nunca te des por vencido, antes de emprender cualquier proyecto; siempre debes creer que lograrás culminarlo, una vez tomada la decisión, y hayas dado el primer paso, aunque pases una eternidad, en hacerlo. Empero, a cada proyecto debes asignarle un lapso máximo –curva de resultado- dentro del cual alcanzar los resultados anhelados. Igualmente, antes de decidir realizarlo, calcula si vale la pena llevarlo a cabo; caso contrario, abstente con firmeza.

Nunca abandones a mitad de camino la realización de un propósito u objetivo, una vez emprendido el proyecto; persiste hasta que logres culminarlo con éxito. Cuando las cosas se ponen menos fáciles, si no abandonas, en el momento de negarte en abandonar, a mitad de camino, se activan los poderes creadores de tu mente, y comienzan a surgir las coincidencias que aportan los resultados apetecidos.

Nunca pierdas la serenidad frente a nada ni nadie, hasta el momento en que afrontes cara a cara a realidad emergente, tal como es; allí, en ese instante en que, realmente la necesidad se hace manifiesta, o la situación alcanza su punto álgido, encontrarás que, con facilidad tomas el control, por cuanto el caso se ha delimitado en su fase objetiva y enmarcado dentro de determinados linderos o límites controlables, aún en su aspecto menos favorable. Automáticamente, emerge, desde el interior de la conciencia, el conocimiento, las ideas necesarias y oportunas que aportan la visión de la solución, como un chispazo intuitivo, o inspirativo, y el poder creativo que generará la potencia suficiente para resolver lo que sea menester o alcanzar cualquier logro que tú anheles con firmeza, a prueba de todo.

Nunca pierdas la calma imperturbable bajo ninguna circunstancia por terrible que pueda parecerte; en el momento en que las afrontas cara a cara te darás cuentas que sí puedes resolver lo que sea, si confía hacerlo, con expectativa positiva, si asumes tus compromisos, responsabilidades y la dirección de tus pensamientos, sentimientos, palabras y actos, sin evasión. Recuerda: jamás abandones a mitad de camino. Puedes hacerlo si crees que puedes, es la clave esencial que aplican los grandes triunfadores.

Nunca hagas negocios con quienes no están dispuestos a pagar tus honorarios en lo que valen y toman algo sin intención de pagar lo deben por los servicios recibidos, ya que, donde no hay intención de pagar nada se puede sacar.

Nunca hagas negocios con gente sin valores, y cuando observas una maña característica de gente con tendencia incumplidora, abstente firme de hacer negocios, ya que, seguramente incumplirá, salvo excepciones.

Por eso, a tu vez, nunca dejes de pagar lo debes, rápidamente. Paga, cumple tus obligaciones, una vez contraídas. La credibilidad y la confianza que generas, constituyen tu carta de crédito, que vale tanto, o más que el dinero, cuando precisas hacer uso de ella.  

Nunca hagas negocios sin hacerte cargo probable de los resultados, sobre el qué, el cómo, el cuándo, el quién, el dónde, el cuánto y el por qué.

Nunca tomes decisiones, igualmente, sin hacerte cargo probable de cómo resultarán las cosas; 1) En el mejor de los casos, si aun ocurriendo lo mejor, satisfacen, o no, las expectativas que se tienen; 2) Si ocurriendo lo peor puedes controlarlo, sin descalabros de ningún tipo. Si las respuestas permiten pasar la prueba, entonces se toma la decisión con seguridad. Empero, una vez tomada, hay que persistir, serenamente, con confianza y tenacidad, aunque se caigan cielo y tierra, hasta alcanzar la meta, en el tiempo prefijado, y eso ocurrirá siempre, por haber forjado el hábito de hacerlo.

Nunca hagas mal a nadie, porque tarde o temprano tendrás que pagarlo, con los intereses acumulados.

Nunca creas que pasa desapercibido lo que piensas, sientes, dices o haces; el universo tiene ojos invisibles, y visibles, por todas partes. En primer lugar, la conciencia, que es una réplica exacta de la de la Divinidad. Todo, al instante, lo transmites a la conciencia de la Divinidad.

Millones de pequeños seres se encuentran en tu entorno, que son testigos. No sueles prestarle atención, pero, están allí, percibiendo todo lo que haces: moscas, mosquitos, insectos, e incontables otros. Las mentes interrelacionadas contigo, por vía telepática perciben lo que piensas, siente, dices o haces, intuitivamente, por cuyos efectos, son atraídos o apartados de ti, automáticamente.

Con tus pensamientos y sentimientos, activas la ley de atracción y la de repulsión, donde lo semejante atrae lo semejante y rechaza lo desemejante. Automáticamente, va creando las situaciones análogas a tus pensamientos y sentimientos y pasas a formar parte de los grupos que piensan o sienten como tú, en cualquier lugar en que se encuentren, en este planeta, o donde se encuentren, a nivel físico, o espiritual. Canalizarás, sin darte cuenta, de esa esfera mental, por la ley de los reflejos, -como es abajo es arriba, como es arriba es abajo, y como es adentro es afuera, y viceversa- creando tu realidad inherente. Tus palabras y actos, activarán, automáticamente, por la ley del karma y del vipaka, acción-reacción, las circunstancias de tu vida, satisfactorias o insatisfactorias, según corresponda. Haz, siempre, el bien; será tu mayor riqueza.

Nunca seas injusto; siempre debes ser justo y perfecto, en todo, aunque, también, perfectible, ya que la perfección es de desarrollo eterno, sin límites algunos.

Nunca odies a nadie; libérate de ese sentimiento nefasto. Lo semejante atrae lo semejante y aparta de lo opuesto. Ama siempre; será tu mejor escudo protector.  

Nunca digas mentiras, bajo ninguna circunstancia, ni aún "las piadosas"; hay que decir siempre la verdad, sea la que fuere. Es la que prevalece por encima de todo. Lo que vale es la credibilidad, por eso, sé veraz a prueba de todo, lo cual será tu tesoro más valioso, como lo fue para Xenócrates, en la antigua Grecia, donde su palabra valía más que un documento. Siempre con la verdad por delante, le duela a quien le duela, con las las consecuencias eventuales que fueren. Nadie podrá criticarte por decir la verdad, pero, sí podrán hacerlo por lo contrario y pagarás un precio elevado, por ello, si fuera el caso. ¿A qué sirve engañarte a ti mismo, ya que a nadie más podrías engañar, aunque tú no lo creas?

Nunca seas desleal, ni infiel; sé leal y fiel siempre, es decir moneda verdadera, no falsa, en cuyo caso la persona, o vale, o no vale nada. Al final cosecharás lo mismo que siembres, y mereces. O, ¿acaso crees que siendo desleal e infiel merecerás la lealtad y la fidelidad? Para merecer el bien que anhelas, debes darlo tú, primero.

Nunca sueñes imposibilidades, es decir, recibir algo a cambio de nada. Todo tiene un precio, hay que pagarlo. Si no deseas pagarlo, no tome la cosa, por cuanto, siempre pagarás, virtualmente, aunque con demérito.

Nunca dejes de pagar lo que debes. Págalo, por cuanto nunca se podrá escapar de hacer el pago. Pagar libera, y es gratificante. El deudor es esclavo andante, y no podrá descansar jamás mientras no pague, sea lo que fuere el tipo de su deuda. Libérate, pagas lo que debes, afronta tu realidad en estricto orden jerárquico. Da la cara por tus obligaciones de cualquier índole. Vas a observar como tu vida irá cambiando, mejorando, enriqueciéndose. Cumple tus compromisos.

Nunca vuelvas a hacer negocios con quien te incumple una vez, salvo las excepciones justificadas. El incumplidor debe pagar un costo: el de ser ignorado como si ya no existiese, e inclusive, hay que perdonarlo, para liberarse de él. En ese caso, automáticamente, se activa a la ley de justicia. La compensación vendrá de donde menos se espera con cargo a la balanza de pago del deudor. Es la ley de compensación divina, impresa en una hoja de cálculo automático, en la conciencia de cada ser, en los cuatro reinos naturales, con abonos y cargos instantáneos. Arroja el saldo, o suma existencial, actualizado, en todo momento. Esto permite disponer de libertad, o de la inhibición de la misma, en forma imperceptible, pero activa, con precisión matemática.

Nunca hagas a nadie lo que no quieras para ti, en idénticas condiciones y situaciones. Siempre haz a los demás lo mismo que quisieras para ti, en cualquier escenario.

Nunca te quejes por costumbre, por nada, de nada ni por nadie ni de nadie; acepta las cosas como son; pudieron ser diferentes, inclusive, menos favorables. Sé agradecido. Las cosas suceden, siempre, de la mejor manera posible, y factible, por ley cósmica. La gratitud permite optimizar los resultados a partir de cualquier circunstancia que se afronte. Constituye el factor creador de la riqueza integral acorde con las inquietudes de los tiempo, según el inherente plan cósmico.

Nunca devuelvas mal por bien. Es mejor devolver bien por mal, aunque es preferible mantener apartada la otra mejilla, no sea que te la vuelvan a golpear; por prudencia.

Nunca faltes el respeto a nadie, ni maltrates a ningún ser humano, animal, vegetal o mineral; aún el reino mineral es sensible al irrespeto del ser humano. Sé, siempre respetuoso con todos, en todo, siempre. La clave es el respeto, aunque te irrespeten, nunca le falte al respeto, tú, al irrespetuoso. Esa será su mejor lección moral. Felipe de Macedonia, el padre de Alejandro Magno, cumplía rigurosamente, este precepto. Demostraba su superioridad moral con todos aquellos que, en el mundo político de la época, algunas veces se insolentaban.

Nunca te salgas de los límites enmarcados dentro de los parámetros de los valores universales, como el amor, la prudencia, la sabiduría, la justicia, la fortaleza, la templanza, la belleza, la serenidad, el autodominio, la armonía, el orden, el respeto, la salud, el perdón, la compensación, la reciprocidad y el equilibrio, dando y recibiendo, siempre, valor por valor.

Nunca dejes de hacer la mayor suma posible de bien que te sea factible, ni dejes de devolver, siempre, bien por mal.

Nunca dejes de creer que hoy es mejor que ayer, a pesar de las apariencias, que mañana, será mejor que hoy, y que, el futuro, a pesar de cualquier época oscura temporal, siempre será mejor que el pasado, por ley de vida. 

Nunca te apartes del bien y de la la justicia; nunca dejes de apartarte del mal y de la injusticia.

Sea el recto camino, siempre, tu camino. 

Sean la bondad, y la justicia, la gratitud y el amor, la belleza y el respeto, el trabajo y el servicio, la generosidad y el altruismo, la nobleza y la práctica de todas las virtudes, tus emblemas como un hijo de la luz, que eres.  

Nunca la esperanza te abandone, bajo ninguna circunstancia adversa, porque en los momentos menos fáciles de la vida, es cuando la noche muda en día, el sol vuelve a aparecer, y las situaciones adversas se transforman en los canales de las grandes oportunidades y riquezas integrales, si persistes mirando confiadamente, hacia adelante, enfocado tu atención en el cumplimiento de tu gran destino, en los planes cósmicos, del que eres un activo instrumento creador bajo la égida de la voluntad divina que te impele a las grandes realizaciones, como un reflejo divino de tu ser. 

Nunca dejes de reconocer tu esencia divina análoga a la esencia de la Divinidad, sin separación de la Divinidad y sin dejar de ser la Divinidad. 

Nunca dejes de percibir la sabiduría potencialmente infinita de tus atributos divinos, ni el poder, de igual manera, potencialmente infinito, análogo al del Creador Universal, que te es inherente, que manifestarás en igual grado a las magnitudes de las necesidades que experimentes, en un momento dado, día a día, y a los elevados objetivos de realización que te antepongas como metas de contribución en la Gran Obra, como aporte voluntario al bien común. 

Nunca te sientas vencido, aunque, aparentemente, pareciera que estés vencido. Mientras tú persistas hasta tu meta, con confianza, y tenazmente, creyendo firmemente que tú realizarás, satisfactoriamente, tu objetivo, jamás estarás vencido; eres un triunfador. Triunfador es todo aquel que persiste en el camino que emprendiera, y mientras en él se encuentra, realizando el sueño de su vida y haciendo lo que más le gusta, acorde con su vocación, necesidad, anhelo o misión de vida, guiado por su visión, aunque a veces parezca que persiga una utopía. De adentro, siempre emergerá la fuerza creadora que impelerá a la acción efectiva, hasta alcanzar la meta de turno, y el conocimiento del qué, del cómo, del dónde, del cuándo, del quién, del cuánto y del por qué, emergerá oportunamente, aunque de momento no lo tengas claro. La asiduidad, en el seguir la visión de tu sueño, imbuido de entusiasmo, te transforma en incansable e indoblegable, y te permite llegar a todas las metas prefijadas, una a la vez, en su estricto orden prioritario.

Recuerda: Nunca, es la consigna liberadora, y enriquecedora, integralmente, que permite aflorar la nobleza divina del carácter del ser, en el eterno camino de la vida, cada día más y mejor, ad infinitum.

Adelante. 

 

 


 

 



sábado, 24 de abril de 2021

HISPANOAMÉRICA TIENE ALGO QUE CONTAR......

 HISPANOAMÉRICA

TIENE ALGO QUE CONTAR......


  ©Abg. Giuseppe Isgró C.

23 de abril de 2021

 

 

 Hidalgo, -dice Escudero-, Hispanoamérica tiene algo que contar, para el mundo, por largo tiempo aún.

-Sin duda alguna, -responde Hidalgo-, así es; tienes mucha razón Escudero.

Es para reflexionar…


Hispanoamérica, sin duda, seguirá cumpliendo un rol relevante como expresión sublime del Espíritu en una de las más hermosas, y versátiles, lenguas existentes.

Latinoamérica, seguirá teniendo algo nuevo que contar, que trascenderá en el espacio y en el tiempo por la universalidad de la visión que se ha gestado en el Nuevo Mundo, por el cruce de todos los grupos étnicos y culturas.

Latinoamérica y la península Ibérica: España y Portugal, seguirán siendo los dos grandes polos en torno a los cuales girará el mundo del futuro.

Lo que hoy se denomina con el término Tercer Mundo, será, oportunamente, uno de los Mundos más sorprendentes, a pesar de las apariencias temporales. 

Los poetas y escritores, de cada lugar, y época, preanuncian lo que será el futuro casi imperceptiblemente para la gran mayoría, por los mensajes trascendentales que proyectan: Por su visión, intuición e inspiración. Ellos son los maestros de la Patria, en cada Patria. Por eso es preciso leer a los poetas de todos los países y tiempos, e igualmente, a los grandes ensayistas, desde la más remota antigüedad. Ellos han vistos y seguirán viendo el futuro con antelación, antes que nadie más. Tienen una rara capacidad de proyectarse a mundos donde el futuro de aquí, allí es ya una realidad. Observan con su imaginación -visión del Espíritu- lo relevante, y lo traen como un mensaje de lo que será aquí, también, una realidad de progreso emergente. Pero, lo que anuncian, ya existe en otras partes, aunque lo ignoren y hablan de lo que su Espíritu ve, como visión profética. 

Homero, sigue siendo fuente inagotable con sus dos inmortales obras: La Ilíada y la Odisea. Sus relatos, de las virtudes heroicas en acción plasmó el proyecto de la edad de oro griega, en sentido lato, -desde el siglo XII al siglo IV a.n.e., y en sentido estricto, en el siglo IV, a.d.n., propiamente, en que vivieran Sócrates, Platón, Aristóteles, Alejandro Magno, Teofrasto y Xenócrates, entre otros, hasta que poco después se fundara el Museo y la Biblioteca de Alejandría, por Tolomeo I. Soter, cuyo primer director fuera el insigne Demetrio de Falereo. Cuánto queda por extraerse de las obras homéricas, todavía, y de la interrelación entre ambos mundos: el físico y el espiritual, de la que mucho tiempo después, en el siglo XIX, de nuestra era, hablaría con conocimiento de causa, el gran Allan Kardec. Aún, las mismas, preanuncian la nueva edad de oro en torno al treintavo milenio, al igual que lo hiciera aquel salmista, que redactara el salmo 105, al señalar las mil generaciones que se precisarían para completar el gran ciclo de progreso, por adelante: Apenas una etapa básica para emprender el auténtico trabajo a que está destinado el planeta tierra. De igual manera han coincidido, en igual proyección hacia el año 30.000, de nuestra era, los grandes utopistas del siglo XX: George Bernard Shaw, G. H. Wells, Henri Poincaré y Aldous Huxley.

¡Cuánta sabiduría proyectan los poetas, aún sin ellos percibirlo, muchas veces! ¡El contenido de sus poemas transciende sus propias capacidades de percepción, comprensión y realización! Empero, son capaces de ver lo que nadie es capaz de observar, todavía, excepto ellos, señalando el rumbo y un destino para cada fase del progreso. Con cuanta agudeza, Platón, a través del diálogo efectuado entre Sócrates y el rapsoda Ion lo demostró.

Y qué decir de los Vedas, recopilados por aquellos lejanos oidores a los pies del maestro-sensitivo, que oían enseñanzas que no eran de este mundo, en aquellas épocas que se estiman, aún, primitivas. ¿De dónde eran esas revelaciones que hacían aquellos hombres y mujeres hablando semidormidos, transfigurados en sus rasgos y con potentes voces que en nada se parecían a las propias? Ese es el misterio de los poetas inspirados, ¿Quién los inspira? Ya, el mismo Homero hablaba de la intervención de los Dioses –Espíritus-, en los actos de los hombres, claramente, a la vista de todos. Allí están los mensajes, que se han estimado mitos, o casi fábulas fantasiosas. Empero, cuántas cosas ciertas contienen, como lo constató el gran Heinrich Schliemann, al descubrir Troya, en las Colinas de Hisarlik, en la actual Turquía. Para hacerlo, siguió las descripciones homéricas al pie de la letra, como certeros datos históricos y geográficos, y así los hechos lo demostraron al encontrar la ciudad de Priamo, y de Eneas, entre las sexta y séptima de las doce ciudades superpuestas, en el lugar señalado por Homero. ¿Cuánto de precisión habrá dejado escrito aquel aeda inspirado, a quien tanto estimó Ulises, después de someter a Demodoco -el verdadero nombre de Homero- a la prueba del relato del caballo de Epeo, a su paso por el país de los Feacios, en la antigua Camerina, Ragusa, Sicilia, de regreso a Itaca? Epeo, en la construcción del mismo, según la Ilíada, aparentemente siguió las instrucciones de Atenea. ¿Cómo conocía Homero tantos detalles sin haber estado jamás en el lugar de los acontecimientos, que fue capaz de hacer llorar, de emoción, al gran Odiseo? Todos, en la antigüedad, le reconocían a Homero, su don de poeta inspirado, como lo ratifica Dión de Prusa, en sus Discursos. en el siglo I de nuestra era.

La literatura latinoamericana es fuente inagotable e integral de sabiduría diversa que precisa ser mejor conocida por la visión universal de sus cultores. En España, al obsequiarle, quien esto escribe, a algunos amigos, Las Lanzas Coloradas, de Arturo Uslar Pietri, quedaban asombrados al deleitarse con su maravillosa prosa, además del conocimiento histórico y del realismo que, justamente, recibió la denominación de fantástico. Pero, igualmente, ocurre otro tanto, con Alfonso Reyes, al leer y releer esos ensayos cortos sobre incontables temas que toca a vuela pluma, como pinceladas divinas, iluminando el panorama que, luego, quien lee se orienta con claridad meridiana, con lo cual puede recorrer seguro cualquier senda que elija.

Además de los autores mencionados, hay incontables otros que esperan ser redescubiertos por las nuevas generaciones, y por el mundo entero. Entre ellos: Los venezolanos Andrés Bello, Isaac Pardo, Teresa de la Parra, Mariano Picón Salas y Tomás Polanco Alcantara; los mexicanos Juana Inés de La Cruz, Amado Nervo y Octavio Paz; los ecuatorianos  José Joaquín De Olmedo y Juan Montalvo; el uruguayo José Enrique Rodó; el colombiano Germán Arciniegas; el dominicano Pedro Henríquez Ureña; los peruanos Inca Garcilaso de la Vega y Mario Vargas Llosa; los argentinos Domingo Faustino Sarmiento y José Ingenieros; el cubano José Martí y la chilena Gabriela Mistral, y tantos otros, aguardan con sus tesoros valiosos, como ya ocurrió con los clásicos en la edad media, que fueron redescubiertos con el surgimiento del Humanismo, en el siglo XIV, y el posterior Renacimiento italiano, primero, y europeo, después, entre los siglos XV y XVI d.n.e.

Cuánto no queda por descubrir en los cincuenta y cinco tomos de las obras de los Historiadores de Indias, que solo unos pocos eruditos conocen a fondo. 

Lo significativo es que, en Latinoamérica se conoce la literatura universal por el hábito de beber en todas las fuentes antiguas y modernas, por creerlas, y hacerlas propias, como un legado personal común. Esto ocurre, quizá, en mayor grado que en lugar alguno, -o por lo menos, en no menor grado- por el ansia insaciable que ha animado a los más preclaros seres del Nuevo Mundo, que han anhelado conocerlo todo, por supuesto, sin jamás haberlo logrado. Empero, en muchas cosas han llegado bastante lejos, y siguen avanzando con mentes despojadas de trabas e inhibiciones de pensamientos: Con mente abierta y libre.

De ahí nace la visión universal de sus poetas, escritores y líderes, en Latinoamérica, lo que le permite, no solo ver más lejos, sino, también, llegar más lejos.

España y Portugal, tienen inmensos tesoros literarios que, precisan prestarle atención. Entre sus legados más antiguos y los más recientes, se pueden mencionar las obras de: Baltazar Gracián, Alfonso X El Sabio, Don Juan Manuel, Concepción Arenal, Amalia Domingo Soler, José Ortega y Gasset, María Zambrano, Julián Marías, Juan Valera y el poeta egabrense Mario Alcántara, con su excelente poesía dispersa en la colección de Revistas que publicara en Cabra, Provincia de Córdoba.

¿Qué decir de los poetas y escritores judíos españoles, como el malagueño Solomon Ibn Gabirol, el cordobés Moisés Maimónides?, o, entre los árabes, Abulabás Ben Alarif de Almería, Ibn Hazm, Ibn Arabi. De Portugal, Luís Vaz de Camoens, es una referencia necesaria.

Las nuevas generaciones latinoamericanas, e ibéricas, deben adquirir conciencia en mayor grado del valor de sus respectivos legados a la humanidad y apreciarlos como una fuente de obligado estudio. Es preciso emular los ejemplos de Francisco de Miranda, Andrés Bello, Simón Bolívar, Alfonso Reyes, Amado Nervo, José Enrique Rodó y Octavio Paz, entre otros, que han recurrido a todas las fuentes, sin considerar ninguna extraña a sus propios intereses.

El resto de mundo, precisa involucrarse, para trascender sus límites en forma conjunta, armoniosa y de común provecho.

Reconocer las fortalezas literarias recíprocas de la península ibérica y de Latinoamérica, en lo que les une, para optimizarlas en una sólida asociación obteniendo los beneficios inherentes, es imperante necesidad: de tú a tú. Entre miles de cosas, les une una de las más maravillosas lenguas existentes: la española, o castellana, y una obra múltiple común equiparable a la de Roma, -y en mi opinión personal, aún muy superior en muchos aspectos, la creación del mundo ibérico en América.

Además del Quijote, el resto de la obra cervantina aún tiene mucho más que ofrecer. Cuando se estudie con mayor profundidad, sobre todo el contenido en valores universales, y en las virtudes cultivadas por todos los personajes creados por el genio inmortal de Cervantes, en todas sus novelas ejemplares, alcanzando niveles de excelencias en algunas de sus últimas obras, entre ellas: Los trabajos de Persiles y Sigismunda. de sublime prosa. 

Repetimos: La obra de Miguel de Cervantes y Saavedra, en España, es para todos los tiempos. La de Andrés Bello, Alfonso Reyes, Mario Vargas Llosa, Jorge Luís Borges, Amado Nervo, Octavio Paz, Gustavo Pereira, Tomás Polanco Alcántara, José Ingenieros, José Enrique Rodó y numerosos otros, en América, son modelos a emular, bajo cuya égida pueden seguir creando en forma segura, los nuevos escritores latinoamericanos y disfrutar el mundo entero. Una referencia a Gabriel García Márquez, quien sugería leer los clásicos universales en forma sistemática, como disciplina intelectual. Así lo hizo él, desde temprana edad; este método contribuyó a transformarlo en uno de los autores más admirados, y leídos, a nivel mundial. Hispanoamérica, tiene, aún, mucho que contar.

Lo que ha hecho grande a Hispanoamérica, es que ha emprendido la búsqueda de los mejores poetas y escritores que cada país ha dado, antiguos y modernos, estudiándolos, y asimilándolos, considerándolos suyos, como un legado propio. Un ejemplo digno de emular.

Adelante.