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jueves, 8 de abril de 2021

PAZ Y ARMONÍA EN EL PLANETA

 


PAZ Y ARMONÍA EN EL PLANETA

 

©Giuseppe Isgró C.

 

 

 

-Hidalgo, -dijo Escudero-:

 

Frente a la inusual realidad mundial que se observa, que parece trascender la capacidad de los incontables líderes que cumplen su rol en los diferentes escenarios, hay muchas reflexiones que me vienen a la mente, pero, sinceramente, hay cosas que escapan a mi comprensión. Me gustaría que hoy, tú, me comunicaras cual es el fruto de tus reflexiones, si es que ya tienes algunas ideas claras, y con franqueza me las comuniques.

-Escudero, -responde Hidalgo-, el tema que tú planteas es muy complejo, y a pesar de todo lo que se ha dicho, dice o hace, a nivel mundial, hay muchas cosas sobre las cuales preciso percibir cosas que aún no se ven claras. Empero, muchos cambios en los esquemas de vida, trabajo y convivencia están ocurriendo, y muchos más se generarán, de ahora en más que modificarán la propia manera de ver las cosas, y de convivir en el planeta. Algunos de esos cambios aún es pronto para percibirlos, o anticiparlos. Las causas que los generan, todavía se encuentran bajo un opaco velo, que habrá que depurar, para ver más allá de las apariencias.

-Al final de esta reflexión, se incluirá una meditación, para que sea realizada, por quienes deseen hacerlo, para la paz y la armonía del planeta-.

Dicha meditación puede realizarse en silencio en cualquier lugar y hora, leyéndola tres veces al día, si lo deseas. Habiendo alcanzado cada quien la paz espiritual y la armonía interior, por efecto de la resonancia magnética, se manifiesta, también, en los seres de los cuatro reinos naturales: humano, animal, vegetal y mineral.

Luego, haz que tus pensamientos, sentimientos, palabras y actos respiren vibraciones de amor, justicia, fortaleza, templanza, belleza, armonía y orden.

Armoniza tu vida por la justicia divina, la compensación y el respeto. Sin respeto no hay amor ni justicia. No hagas daño a ningún ser de los cuatros reinos naturales y haz todo el bien que seas capaz, a los mismos seres de los cuatro reinos naturales: Humanos, animales, vegetales y minerales.

Purifica tus pensamientos, sentimientos, palabras y actos: En primer lugar. He aquí algunas ideas muy breves: 


1)          RESPETATE:

Si lo haces, podrás respetar a todos los seres de los cuatros reinos naturales: humano, animal, vegetal y mineral.

 

2)          ÁMATE:

Si te amas, podrás amar a todos los seres de los cuatro reinos naturales: humanos, animales, vegetales y minerales.

 

3)          SE JUSTO CONTIGO MISMO: Si tú no eres justo contigo mismo, ¿cómo podrán serlo los demás?

 

Si eres justo contigo mismo, podrás serlo con todos: los miembros de tu familia, las personas con quienes interactúas, y las que aún no conoces, pero, que conocerás si haces de la justicia tu escudo protector. En caso contrario, conocerás otras, que tampoco hacen de la justicia su escudo protector, probablemente en grado mayor aún que tú, que te harán clamar por la justicia que anhelas. En el primer caso, siendo justo, contigo y con todos, llegará la armonía y justicia de tu ser como un manto de luz, a todos aquellos seres que vibran al unísono contigo. Los otros, semejantes a ti, te enseñarán de múltiples formas adecuadas las lecciones inherentes para discernir correctamente entre el bien, la justicia y lo que deja de serlo.


SE JUSTO CONTIGO, Y LO SERÁS CON TODOS, CON DESAPEGO.

 

Si eres justo con todos, merecerás que todos lo sean contigo: valor por valor. Y por el influjo de la naturaleza de las cosas, cada día encontrarás mayor número de personas justas en tu camino.

 

4)         SE PRUDENTE:

 

Mantente dentro de los parámetros de los valores universales y las virtudes esenciales.

 

Cuida tus pensamientos y sentimientos, manifiéstalos en polaridad positiva, en todo. Por la ley de atracción y repulsión, crean tu realidad según piensas y sientas. Te protegen al mismo tiempo, de lo contrario.

 

Eres lo que piensas y sientes: bueno, justo, prudente, fuerte, templado y sereno, armonioso y ordenado, equilibrado y lleno de belleza interior, y exterior. Como es adentro, es afuera.

 

5)          SE FUERTE:

Conquista tu centro en conexión con la Divinidad, y el equilibrio de tu fortaleza se expresará en todo lo que eres y hagas, manteniéndote dentro de los parámetros de las virtudes y valores universales.

 

Como un imán atraerás lo análogo a lo que tú eres, pienses, sientas, hables y hagas. Lo semejante atrae a lo semejante. Eres lo que piensas, sientes, hablas o haces, de acuerdo con la ley de: Acción y reacción, siembra y recogida, karma y vipaka, causa y efecto.

 

Se fuerte en el amor, en la prudencia, en la justicia, en la fortaleza, en la templanza, en la belleza, en la armonía y en el equilibrio integral de todas las cosas que te conciernen.

 

6)          SE TEMPLADO, SERENO, RESILIENTE Y AUSTERO CONTIGO Y GENEROSO CON LOS DEMÁS:

Si siembras templanza, serenidad, austeridad y justicia, cosecharás una vida próspera aún en la más rigurosa ausencia de abundancia, porque conservarás todo lo que es tuyo, lo cual será siempre suficiente para tus necesidades.

Verás la abundancia donde tú antes la creías inexistente.

La abundancia existe en todo, aún donde tú creas que no la hay, pero, debes comenzar a verla dentro de ti mismo, y la verás por donde tu vayas, estés o actúes, por la disposición interior de servir: el servicio prestado con desapego de los resultados es la causa de la abundancia y de la prosperidad.

El mayor líder que exista, en un momento dado, siempre es el que más sirve, en todos los niveles, y en el mismo grado cosecha: incluyendo la gloria y el reconocimiento de sus contemporáneos, y aún, muchas veces, de incontables generaciones futuras, aunque eso nunca fuera el móvil de sus intenciones.

7)          CULTIVA TU BELLEZA INTERIOR:

Cultiva tu belleza interior por los sentimientos elevados del amor, la prudencia, la justicia, la fortaleza, la templanza, la alegría y una poderosa autoestima y conciencia de tu dignidad personal. Igualmente, por el estudio y el trabajo creador, y la belleza se reflejará en ti, sin necesidad de adornos exteriores ni retoques innecesarios.

8)          CULTIVA LA VERDAD EN TODO:

Se veraz contigo mismo; jamás podrás engañar a tu conciencia, que es tu más severo juez.

Se veraz con todos; ni a un niño podrías engañar si dejas de serlo, aunque tú pudieras no creerlo, debes hacerlo. Si no puedes decir la verdad, es mejor permanecer callado. Pero, recuerda, callar lo que debe ser dicho, antes o después, generará reproche ajeno. Pagarás un costo diciendo la verdad al igual que ocultándola. Pero, ganarse la reputación de ser una persona que siempre dice la verdad, te reportará incontables beneficios que de ninguna otra manera podrías obtener, bajo esquemas diferentes.  

Haz como Xenócrates, discípulo de Platón, reconocido, en su época, como uno de los hombres que siempre decía la verdad, y su palabra era aceptada como tal sin pedírsele jamás justificación alguna. Cuando testificaba a favor o en contra de alguien, jamás se le pedía, previamente, juramento, tal era su fama.

Con la verdad por delante, aunque duela. Debes aceptar la verdad tal cual es y debes expresarla en tus pensamientos, sentimientos, palabras y actos, siempre con respeto y humildad.

Esta será lección de gran provecho para los líderes de todas las clases y niveles, para los profesionales y personas en todos los rangos; igualmente, para las mayorías de las doctrinas, de todo tipo, que deben dejar de enseñar verdades que ya no son tales, o nunca lo fueron, y sustituirlas por la verdad, tal cual es, más allá de las apariencias, exenta de elementos y subterfugios que buscan la manipulación de las grandes masas. Tarde o temprano, el líder, y las personas poco veraces, que manipulan, intencionalmente, o en forma inconsciente, deberán enderezar los entuertos, al estilo de Don Quijote, como misión de vida para restablecer la verdad, ¿Cómo hacerlo si muchas de las falsedades enseñadas como verdades, el grueso de la humanidad las cree verdades absolutas? Esa será la tarea que, en incontable número de vidas, le tocará a los grandes tergiversadores de la historia.

Mucho cuidado con lo que se enseña, Escudero. Cerciórate de la verdad, o es mejor quedarse callado, o hablar de lo que se tiene certeza. Caso contrario, es mejor expresar la propia ignorancia sobre un tema determinado, o muchos, ya que, Escudero, nuestra ignorancia es mayor de lo que se es capaz de percibir, y mientras mayor sea la ignorancia de una persona, más énfasis hace en la firmeza de su verdad, o falsa verdad. Se podría decir, que la mayor parte de las cosas en que se cree, habría que someterlas a una severa criba, al igual que lo hacía Eratóstenes con su método para encontrar número primos.  

 

9)      CULTIVA LA HUMILDAD, tal cual es:

Respeta a todos los seres en los cuatro reinos naturales: humano, animal, vegetal y mineral.

Jamás te creas más que nadie, ni siquiera más que una hormiguita. Ella tiene mucho que enseñarte, y aunque tú no lo creas, en nada te es inferior. Su inteligencia es la misma inteligencia que anima a cada ser, en los cuatro reinos naturales. Es la misma inteligencia universal que se expresa en cada ser, en los niveles de necesidades y anhelos que experimenta en el rol de turno que le toca ejecutar, en las infinitas estaciones de los estados de conciencia, o atributos divinos.

Se humilde, aprende de todos; trata con cortesía y respeto sin excepción. No te creas más, ni menos, de nadie. Acepta tu status y el de los demás. Si quieres ser mejor, supérate a ti mismo. Es preciso aprender a ver, cada día mejor, la Divinidad existente en cada ser.


10)       EXPRESA AMOR:

 

Expresa amor en tus pensamientos, sentimientos, palabras y actos, sin manipulación.

 

El verdadero amor se expresa silenciosamente, en tus intenciones, con una sonrisa casi sin sonreír. Lo puedes sentir tú mismo, y si eres capaz de hacerlo, lo podrán sentir todos quienes entran en contacto contigo, y muchas más personas, que, probablemente,  jamás llegarán a conocerte. Pero, aun así, no dejarás sentir los efluvios de su amor, por cuanto, quien da amor, recibe acrecentado, de donde menos lo piensa y espera.

 

11)       CULTIVA EL SILENCIO:

 

Sobre quién eres, ya que, seguramente, aún tienes que descubrirlo; sobre lo que haces y son tus objetivos y propósitos, para evitar la creación de fuerzas antagónicas a su realización, que significarán un hándicap, y te exigirán un esfuerzo mayor para su logro.

Guarda silencio: para escuchar en tu conciencia la voz de la Divinidad, quien a cada instante, como eterna compañera, te acompaña, como certera guía divina.

Su conciencia es tu conciencia, réplica exacta, donde la Divinidad se comunica contigo, a cada instante por los sentimientos de los valores universales.

Si escucha su voz, como lo hacía Sócrates con la de su Daimón, podrás ser virtuoso.

Si hablas, no podrás escuchar. Si no escucha la advertencia del sentimiento de la vergüenza que te advierte cuando pararte, señalándote lo que no debes hacer, pasarás vergüenza, y ésta es quien será tu auténtica maestra. Y cuando desoye su voz, superando los límites de la vergüenza, entrará en escena la voz del arrepentimiento, que jamás te dejará tranquilo, hasta que enmiendes tus pensamientos, sentimientos, palabras y actos y compenses los efectos negativos de tus palabras y acciones. O, muchas veces, pidiendo disculpas, o perdón, según el caso. Entonces, volverás a tener paz, armonía, poder, justicia y amor, pero, antes debes compensar los efectos de tu error.

Antes de compensar, es preciso pedir perdón, disculpas, expresando el error en que has incurrido, prometiendo jamás volver a hacerlo, y aunque lo vuelvas a hacer mil veces, o más, siempre debes rectificar, arrepentirte, como medio de aprendizaje, hasta que logres triunfar sobre ti mismo. Esa es la mayor victoria.

La voz de tu conciencia, como aguijón divino de la justicia, no dejará de comunicarte sentimientos de arrepentimientos y de vergüenza, -en la sede de tu conciencia-, donde siempre predominará la verdad y la justicia divina, que sopesa pensamientos y sentimientos, que activan la ley de atracción y repulsión; igualmente, sopean en la balanza divina, las palabras y los actos, que activan a la ley de causa y efecto, a la ley de compensación, a la ley de igualdad y a la ley de afinidad, que ordena todo lo que existe, en el universo, por el orden que corresponde a cada ser, de acuerdo con su suma existencial, en forma automática, a cada instante, en un eterno movimiento de perfección, según los propios méritos, o deméritos, si fuera el caso.

Lo que hagas se vuelve a ti, en favor o en contra, acrecentado.


12) NO HAGAS DAÑO A NINGÚN SER DEL REINO ANIMAL:

El dolor que le infliges se vuelve contra ti. Experimentarás el mismo dolor que infliges, aunque tú creas que es sin causa. Los seres del reino animal, tienen el mismo derecho que tú de ser respetados. No le hagas daño. Sustituye la carne, en todas sus formas, por las lentejas y otros alimentos saludables, bajo la égida de un médico especialista en la materia, y serás saludable con un sistema inmunológico equilibrado. No te enriquezcas con el dolor de los seres del reino animal, y el planeta comenzará a experimentar paz. La paz del planeta será tu paz.


13) NO SEAS AUTORITARIO: 

No seas autoritario en forma innecesaria en tu entorno familiar o de trabajo, y los líderes autoritarios -irrespetuosos, del mundo- desaparecerán como la sombra cuando brilla la luz del sol. Esos seres autoritarios que superan los límites del respeto, existen porque hay un entorno que los manifiesta, por cuanto cultivan esquemas erróneos de pensamientos, sentimientos, palabras y actos, y por ausencia de auto-respeto y de vergüenza. Pero, pasarán con más penas que gloria, y en el futuro, no tendrán donde esconder su cara, por cuanto incontables seres le reclamarán la compensación por lo que han hecho, o siguen haciendo, y en un sinnúmero de vidas, tendrán que compensar los efectos producidos y aprender por experiencia, en carnes propias. Y eso va con todos los autoritarios del mundo: en un país, en un condominio, en un departamento de trabajo, y en cualquier lugar por donde vayas, si tú no comienzas por respetar la Divinidad que yace en ti, tu ser sublime, y a cada ser con quien te reúnas por trabajo o convivencia, manifestarás lo mismo que tú eres, en el ahora.

El respeto, la justicia, el desapego, el amor, la bondad, la virtud, y tantos otros valores, se expresarán, cada día más y mejor, en el recto camino de la verdad y la justicia, silenciosamente.


14)      RESPETA EL MEDIO AMBIENTE:

 

Respeta el medio ambiente: los reinos: animal, vegetal y mineral, evitando dañar a la naturaleza innecesariamente.

 

El planeta tierra es un hogar común de todos.

 

Respeta la vida de los ríos, de los mares y de los océanos. Están contaminados.

 

También podrían estar contaminados tus pensamientos, sentimientos, palabras y actos.

 

Empiezas a limpiar tus pensamientos, sentimientos, palabras y actos, con la verdad, la justicia, la belleza, el amor y el respeto.

 

15) CENTRA TUS PENSAMIENTOS, SENTIMIENTOS, PALABRAS Y ACTOS EN LA SALUD, LA PROSPERIDAD POR EL SERVICIO, Y LA GRATITUD.

 

Habla de salud, siempre.

 

El servicio altruista es forjador de prosperidad, para ti, los tuyos y la humanidad. Recuerda: si das, recibe acrecentado. Empero, hazlo siempre con desapego de los resultados. Como misión de vida. Si ayudas a otros, en realidad, te estarás ayudando a ti mismo, de mil maneras, o más, diferentes.

 

Se agradecido: anticipa la gratitud, por cualquier situación que desees resolver u objetivo que anheles realizar.

 

Expresa: 1) -“Gracias, Divinidad, por cuanto esta situación, (Enunciar), en tus planes cósmicos, ya está resuelta”. 2) –“Gracias, Divinidad, por cuanto este objetivo ya está alcanzado satisfactoriamente”.

 

Expresa gratitud en todo y por todo, y tu vida se enriquecerá integralmente.

 

Empieza a mejorar tú mismo, y el mundo mejorará, a cada instante, contribuyendo a que sea cada día un mundo mejor, justo y perfecto, en todos los sentidos. Adelante.

 

 

MEDITACIÓN POR LA PAZ Y LA SALUD

EN EL PLANETA TIERRA

 

©Giuseppe Isgró C.

Del libro: La eterna Luz

 

 

• Meditación por la paz -y la salud- en el mundo, los días jueves, entre las 22 y 24 horas, o cada vez que se desee.

  

  Sin embargo, en vista de la situación actual, en el planeta, que precisa ayuda espiritual que permita restablecer el equilibrio, la salud, la paz, la justicia y el sentido común, y el respeto a la vida para vivir en armonía con la naturaleza, sugerimos a nuestros lectores nos acompañen, por 22 días, desde hoy, en cualquier momento del día que se pueda, o entre las 10:00 y las 12:00 pm, para efectuar la meditación que sigue.

 

• Me he unido a esta cooperación por la paz y comparto el flujo de poder, fruto de la suma magnético-espiritual conformada por quienes participan en ella.

 

• Visualizo, el Planeta Tierra, envuelto en un círculo de luz luminosa o blanca, -transparente-; luego:

 

Afirmo:

 

El Planeta Tierra es del Creador Universal, y de todos nosotros.

El Creador Universal le protege, le guía y conduce por senderos de prosperidad, bienestar, justicia y Paz; le ilumina y le envuelve en un círculo de luz divina, a él y a nosotros; nos protege, y nos lleva con éxito y felicidad a cumplir nuestro destino.

El orden divino y la armonía cósmica se establecen en el Planeta Tierra, y en nosotros, aquí y ahora. Hecho está; así es; así será.

Creador Universal, en Tus manos confiamos el Planeta Tierra, y nuestras vidas. Sea el Planeta Tierra, y nosotros, como Tú quieras, cuanto Tú deseas, de acuerdo a Tus Divinos Planes Cósmicos.

Seamos, el Planeta Tierra, y nosotros, conducidos por el Camino de la sabiduría, la prudencia, la comprensión, el progreso, la armonía y el orden divino, la confianza y fe en un futuro mejor, el respeto mutuo, elevada y vigorosa auto-estima, con Paz y ánimo contento, aquí y ahora.

Creador Universal, toda condición que en tu Justicia Divina lo requiera, en el Planeta Tierra, y en nosotros, transmútela –por la ley cósmica- en su condición positiva, instantáneamente, aquí y ahora.

Hecho está. Seamos, el Planeta Tierra, y nosotros, tal como está decretado en Tus Divinos Designios. ¡Hoy! Cada día mejor. Hecho está.

Que aquí y ahora, se restablezca el equilibrio de la salud física, mental y espiritual en cada ser de los cuatro reinos naturales: humano, animal, vegetal y mineral, en el Planeta Tierra.

Gracias, Creador Universal, por haber escuchado nuestro pedido.

Imagina un planeta tierra radiante de salud y bienestar, en los cuatro reinos naturales: humano, animal, vegetal y mineral.

Visualiza el planeta Tierra, visto desde un punto del espacio, cubierto por un manto de luz divina -Luz del Ser Supremo- que penetra en la conciencia de cada ser, en los cuatro reinos naturales, y restablece el orden cósmico y la armonía divina, la justicia y la paz, la salud y el bienestar, como un Dorado Amanecer.

Termina esta meditación pidiendo a la Divinidad, que ilumine a los líderes mundiales para que, de acuerdo con la justicia divina y la verdad universal, sepan en todo momento lo que deben hacer para cumplir sus responsabilidades inherentes a sus cargos y funciones, para conducir el planeta tierra a un orden justo y perfecto, en armonía con todos y el Todo.

Gracias.

 

viernes, 15 de enero de 2021

Mientras a una persona le quede una pizca de vergüenza, decoro, o pudor, esa vida vale algo.

 

Escudero, dijo Hidalgo:

Mientras a una persona le quede una pizca de vergüenza, decoro, o pudor, esa vida vale algo; esos sentimientos inherentes que afloran en la conciencia, como advertencia admonitoria, coercitiva, constituirán un freno que le permitirán mantenerse dentro de los parámetros de las virtudes. Se parará a tiempo, antes de emprender el camino fangoso, y si ya han caído en el, la fuerza de la vergüenza le permitirá, en tiempo oportuno, salir del mismo, fortalecida, con dignidad renovada.

Giuseppe Isgró

sábado, 2 de enero de 2021

AFORISMOS REENCONTRADOS

 


AFORISMOS REENCONTRADOS

 

©Giuseppe Isgró C.

 

 Escudero, dijo Hidalgo:

 

 Es preciso percibir la realidad tal como es y asumirla. En el mismo instante en que se acepta y afronta la realidad, sin evasión alguna, eligiendo el respectivo e inherente curso de acción, la energía creadora comienza a fluir a los fines pertinentes. Es necesario, para eso, ver más allá de las apariencias y regirse por la guía de los valores universales o atributos divinos del Ser.

 El amor es la fuerza suprema del universo y la síntesis de la ley cósmica y de los valores universales.

 El poder de la gratitud, el secreto de dar, la conexión divina con Dios, el Creador Universal, la Fuente, vivir de acuerdo con los valores universales. Aquí reside el meollo de la cuestión.

La tendencia irreversible es hacia una espiritualidad directa, sin intermediarios, centrada en el Ser Universal.

 ¿El corazòn?, o, los sentimientos expresados en la conciencia? ¿O, en el espìritu? El efecto es el mismo. Es preciso interiorizarse buscando la sabiduría del Ser y de los valores universales, cuyos sentimientos se expresan en la conciencia, como guía divina.

 Escudero, dijo Hidalgo:

Mientras a una persona le quede una pizca de vergüenza, decoro, o pudor, esa vida vale algo; esos sentimientos inherentes que afloran en la conciencia, como advertencia admonitoria, coercitiva, constituirán un freno que le permitirán mantenerse dentro de los parámetros de las virtudes. Se parará a tiempo, antes de emprender el camino fangoso, y si ya han caído en él, la fuerza de la vergüenza le permitirá, en tiempo oportuno, salir del mismo, fortalecida, con dignidad renovada.

Adelante.

viernes, 10 de abril de 2020

LOS LÍDERES




LOS LÍDERES

©Giuseppe Isgró C.


Los líderes, los ejecutivos y cualquier profesional, estudiante, trabajador y persona en general, son evaluados por los resultados y por su credibilidad. La Escuela legalista china, hace un poco más de 2.000 años, sostenía que un gobernante no precisaba ser un hombre muy preparado, pero sí rodearse de hombres preparados y tener un buen sistema de premios y castigos. Al requerir colaboradores, los primeros en presentarse serán los menos competentes, y ciertamente, dejaran de hacer las cosas bien. En ese caso, se les castiga severamente, por haber asumido compromisos para los cuales sabían que no estaban preparados. Al observar el resto de la gente incompetente como los imprudentes son castigados, dejarán de presentarse para asumir un cargo en el gobierno. Darán paso a la gente que sí está preparada. Al premiar a los cooperadores que sí lo hacen bien, los profesionales de alto nivel, viendo que el gobernante de turno tiene la capacidad de reconocer, y premiar, cuando las cosas se hacen bien, darán un paso adelante para brindar su apoyo y cooperación. Premios y castigos alejan a los malos funcionarios y atraen a los buenos y esto se aplica en todos los niveles de mandos altos, medios y bajos. Al poco tiempo, se tendrá un gobierno en perfecto funcionamiento.
Decía Confucio, en su tratado El ta-hio -o El gran estudio-, lo siguiente: -“Ante todo hay que conocer el objeto al que debemos atender, o sea nuestro destino definitivo, y tomar acto seguido una determinación –propósito-; una vez tomada esa determinación, -propósito-, se puede tener ya el Espíritu sereno y tranquilo; cuando el Espíritu está sereno y tranquilo, se puede ya gozar de aquel reposo inalterable que nada puede turbar; cuando se goza de aquel reposo inalterable que nada puede turbar, podemos ya meditar y formarnos un juicio acerca de la esencia de las cosas; y cuando nos hemos formado un juicio acerca de la esencia de las cosas, podemos ya alcanzar el estado de perfeccionamiento que habíamos deseado”-. Luego, agrega: -“Los seres de la naturaleza tienen una causa y unos efectos; las acciones humanas tienen un principio y unas consecuencias. Conocer las causas y los efectos, los principios y las consecuencias, es como acercarse mucho al método racional con el cual se alcanza la perfección”-.
Es preciso que nuestras intenciones, al forjar cualesquiera propósitos, se correspondan con los elevados valores universales de la justicia, del amor, de la belleza, de la fraternidad, de la solidaridad y del servicio recíproco, en armonía con la práctica de todas las virtudes y con los planes trazados por el Supremo Artífice en el concierto universal.
Debería fundarse, a nivel mundial, universidades para formar gobernantes a todos los niveles, y que, al elegir a un Presidente o Ministro, o cualquier otro funcionario, por su preparación, sea quien fuere esta persona, lo hará bien, o medianamente bien. El proceso gerencial, las toma de decisiones, el método científico de resoluciones de situaciones, una excelente visión y percepción de la realidad, y una conciencia intuitiva correctamente desarrollada, permiten, todos los casos, elegir el curso de acción que mejor aporte los resultados esperados, o los efectos negativos de menor impacto, en casos de resultados menos favorables.
No se concibe que, a nivel mundial, y sin alusiones personales a ningún líder en particular, -los ejemplos son conocidos por todos, en todos los países, ya que se trata de una situación similar global-, que una persona que sería incapaz de gerenciar o administrar una bodega, asuma la presidencia de un país para lo cual, cualquier líder precisa 30 años de preparación previa, es decir, el trabajo de toda una vida de estudio y preparación, para alcanzar niveles elevados de competencia como Estadista con visión geopolítica y capacidad para administrar con visión de por lo menos de 60 años por delante de desarrollo. Un líder debe dominar a la perfección los ciclos históricos, los ciclos económicos, -menosres, tres o cuatro años, mayores, de 8 a 12 años, y los de largas oscilaciones, 60 años por delante-, además de una licenciatura en Derecho, debe tener una licenciatura en Geografía Económica, una especialización en Derecho internacional, otra, en Economía, una especialización en Psicología, otra en marketing social, otra en publicidad, otra en gerencia, otra en valores, entre tantas otras, tener una visión general de la historia universal, de la historia patria, conocer los clásicos, los ensayos de los principales pensadores de todos los tiempos y países, y un largo etcétera.
Antonio Canova del Castillo, insigne político español que copó la escena política de la segunda mitad del siglo XIX, en España, tenía una biblioteca de 30.000 volúmenes. El resto de los líderes políticos españoles de la época, incluyendo a Emilio Castelar, -el Demóstenes español - tenían bibliotecas de análoga importancia. En Londres, el venezolano Francisco de Miranda, seguramente uno de los diez hombres más sobresalientes a caballo de los siglos XVIII y XIX, tenía una inmensa biblioteca selecta, en la que por algún tiempo estudió Andrés Bello, que tanto peso, luego, tendría en los destinos de Chile. Simón Bolívar, al rastrear sus lecturas, leyó los clásicos y obras fundamentales, antiguas y modernas, de todos los países, y su visión geopolítica incidió, en el siglo XIX a impulsar la naciente ciencia de la Geopolítica, ya que, se sabe, que los principales exponentes del pensamiento geopolítico, entre ellos, Ratzel, eran lectores de los escritos de Simón Bolívar, por su visión geopolítica.
Un gobernante tiene una inmensa responsabilidad sobre sus hombros y conciencia. Al igual que los sembradores de árboles para obtener la pulpa para el papel cien años después, deben orientar sus acciones de líderes con mira al desarrollo de, por lo menos 60 años por delante, es decir, dos generaciones.
Debe señalar al país en que sentido se oriente el desarrollo de la Nación, para que las nuevas generaciones de profesionales sepan, con tiempo, las carreras entre las cuales deben elegir, a los fines de contribuir con su efectivo aporte.
Esto genera una poderosa motivación hacia el estudio, ya que presenta, para todos, oportunidades de desarrollo para optimizar su aporte, y la calidad de vida que disfrutará en el futuro.
Los líderes del futuro, tendrán una visión clara, del pasado, de por lo menos 25.000 años de historia; y una visión del futuro, al igual que los grandes utopistas del siglo XX, de igual período de tiempo, hacia adelante, lapso necesario para gestar una nueva y auténtica edad de oro, base sobre la cual se desarrollará la humanidad en el planeta tierra, a los niveles idóneos que se correspondan con los planes cósmicos. Esos niveles elevados ahora son inimaginables, ya que nada igual, hasta ahora, se ha visto. Esta visión de auténtico liderazgo evitaría que mucha gente piense que el grueso de la humanidad evolucionará a nuevos estados de conciencia, casi de la noche a la mañana, sin haber dedicado el tiempo suficiente. La naturaleza no da saltos; pero, los líderes preclaros, contribuirán a crear las condiciones idóneas para que esa edad de oro se pueda gestar en torno al año 30.000 de nuestra era. Ese tipo de líder es hoy, virtualmente, inexistente. Sin embargo, han existido a lo largo de la historia en muy pequeña escala. El salmista (salmo 105) que hablaba de las mil generaciones por delante, tenía las ideas claras de esta visión histórico-espiritual en el desarrollo de la humanidad.
Un buen gobernante debe tener desarrollado el sentido común, y sobre todo, el sentido de la vergüenza y el decoro y hacer de los valores, su guía para la práctica virtuosa del ejercicio del poder.
Los jóvenes que aspiran incursionar en la política para alcanzar funciones de poder a corto plazo, sin la debida preparación, no tienen ninguna posibilidad de trascender. Deben establecer una curva de resultados enfocada a 30 años por delante, y prepararse, creando un equipo de personas y contribuir a su formación, con mira al futuro.
Los líderes de turno, debe contribuir a crear las generaciones de relevo; no hacerlo, significa tener grandes lagunas de liderazgo que atentan contra la continuidad de un desarrollo efectivo. Pero, los grupos de poder, queriendo concentrar su ejercicio en sus propias manos, inhiben el desarrollo de sus líderes seguidores, y a la larga, se quedan sin seguidores de envergadura, lo que significa su salida del poder necesariamente, por incompetencia generacional.
Recordemos, en Venezuela, un caso de superación de crisis profunda: en el segundo gobierno de Carlos Andrés, las reservas internacionales dejadas por el gobierno anterior, de Jaime Lusinchi, eran de 300 millones de Bolívares. Miguel Rodríguez, aplicando un efectivo proceso de estabilización económica que no es el caso de explicar aquí, en apenas 30 meses, logró elevar las reservas internacionales a 13.000 millones de dólares. Es ahí la importancia de los gobernantes de turno, rodearse de los mejores colaboradores posible, en cada época, cosa que sí hizo, al inicio del siglo XX, en Venezuela, Juan Vicente Gómez, con cuya acción política unificó al país, pagó la deuda externa, había seguridad, y pese a que no nos agradan, a la inmensa mayoría, gobiernos de corte autoritario como el de Gómez, y pese a no ser un hombre muy instruido, sí era muy inteligente, -no vivo- al rodearse de un ministro de educación como, en primer lugar, González Guinán, y después, José Gil Fortoul, Eleazar López Contreras, como Ministro de Marina y Guerra, gente preparada y de elevados valores morales, el país dio inicio a una nueva etapa de progreso, superando la debacle del anterior presidente, Cipriano Castro, que dejó a Venezuela en una situación verdaderamente inadecuada.
Venezuela ha dado grandes líderes, y maestros de la Patria, que son verdaderos paradigmas vigentes: Miranda, Bolívar, Andrés Bello, José Antonio Páez, Sucre, Urdaneta, José María Vargas, Miguel Peña, Fermín Toro, Cecilio Acosta, Rafael María Baralt, entre tantos otros.
Pero, un líder precisa conocer el aporte de los maestros de la humanidad de todos los países y tiempo, para alcanzar una visión trascendental.
Una reflexión a vuela pluma que revisaré, para desarrollar su contenido. 13-02-2016.


COMENTARIO CON OCASIÓN DEL ARTÍCULO DE JUAN LISCANO

COMENTARIO
CON OCASIÓN DEL ARTÍCULO
DE JUAN LISCANO

©Giuseppe Isgró C.

Hemos compartido el artículo sobre Juan Liscano, de Rafael Arráiz Lucca, uno de los grandes ensayistas contemporáneos. En Venezuela está realizando una gran labor rescatando la memoria histórica. Escribe ensayos sobres grandes personajes venezolanos de los últimos 200 años. En esta ocasión, lo hizo sobre Juan Liscano. La obra de Liscano es fundamental leerla por la visión de la cultura patria y universal que se refleja en sus ensayos y poesías. Liscano, al igual que otros insignes intelectuales venezolanos, son pensadores integrales, con múltiples intereses por escudriñar lo que de valor existe en la cultura universal, en las diferentes corrientes de pensamiento. Han sido, estos Maestros de la Patria, conciencias vivas de su tiempo, que sigue siendo el nuestro.
 Su visión es una guía certera para las nuevas generaciones y para nosotros mismos. Dado que, en los últimos 20 años, se ha descuidado en determinado grado, estimo que erróneamente, la difusión de estos grandes valores humanos, en el argot uslar-pietriano. Las nuevas generaciones ignoraran quienes han sido muchos de estos pensadores, y mucho menos habrán leído sus obras como debieran hacerlo. En una época en que proliferan líderes con ausencia de visión correcta y de mensajes auténticos hacia la búsqueda del progreso de las sociedades que lideran, aunque muchos de ellos crean otra cosa, -y esto es un fenómeno mundial, en mayor o menor grado-, es preciso estimular el interés por la lectura de las obras de los grandes pensadores patrios, respectivamente, en cada país.
 Contemporáneamente, hay que leer a los grandes autores clásicos y ensayistas de todos los países y épocas. Ellos son los maestros que fungen de guías en épocas oscuras, u oscurantistas, y en épocas luminosas que siempre vuelven a proliferar. Es un error fundamental, en vez de desarrollar el recurso humanos de sus respectivos países, inhibir tanto la libertad de pensamiento, como la difusión del conocimiento libertador, por temor a desarrollar a los líderes que competirán con ellos en el futuro. Quien piense de esa manera, deja de cumplir su rol de líder auténtico en sus funciones.
 El líder de excelente visión busca preparar con tiempo a las generaciones que puedan sucederle oportunamente. No desea perpetuarse en un cargo de poder indefinidamente, ya que su visión le impele a pasar a la fase siguiente de su desarrollo. Hacerlo diversamente, significa pagar un elevado costo. Claro, en la edad media, era otra cosa; pero nos encontramos en el siglo XXI en el que se creían superadas algunas situaciones arcaicas. A los líderes de escasa visión de entonces no les importaba inhibir la libertad de pensamiento. Pero, los tiempos han cambiado. El líder efectivo, ahora, procura no incurrir en dicho error. Los líderes son educadores natos de las nuevas generaciones colocadas por la naturaleza de las cosas bajo su égida. Como, por ejemplo, Simón Bolívar, Andrés Bello y Carlos Andrés Pérez; éste último, uno de los mejores del siglo XX, -junto con Rómulo Betancourt y Rafael Caldera, entre otros-, con las Becas Gran Mariscal de Ayacucho, envió a miles de venezolanos a prepararse en las mejores universidades del mundo.
 Observé, por ejemplo, en España, que muchos leen solamente a escritores españoles y a unos pocos latinoamericanos. Pocos leen obras de auto-ayuda, por estimar que nadie tiene porque enseñarle como dirigir sus vidas. Pude ver que ocurría, igualmente, con personas de otros países, aunque en menor grado. Pero su visión de la vida, de la historia y del mundo adolece de diversas fortalezas. Son matrices dirigidas intencionalmente para mantener encajonados a los pueblos, para que no vean otras posibilidades de progreso. Es un error, por supuesto. Hay que estimular a la lectura amplia y variada de las obras de autores del propio país y las de todos los demás países. Es un legado que pertenece a todos.
 En América Latina, más que en cualquier otra parte del mundo, se leen las obras de todas las culturas y países. Seguramente, no sería exagerado decir que en Latino América se lee el Quijote más que en España, pero, con toda seguridad, no menos que en España. Así ocurre con los clásicos universales. Por eso la visión cultural de Latino-América es más universalista que en cualquier otro lugar del planeta.
 Por eso, los grandes líderes del futuro, tendrán un perfil iberoamericano.
Pero, hay algunos países, que temporalmente, por el liderazgo con insuficiente visión del progreso a que está destinada América Latina, en general, han puesto poco énfasis en estimular el conocimiento de las obras de los padres de la Patria.
 El interés por corregir dicho error, redundará en beneficio de la amplia visión que caracterizará a las generaciones emergentes, que tendrán la inmensa responsabilidad de guiar los destinos de sus respectivas patrias, en una época de mayor competencia, por el entorno internacional cada vez preparado con una excelencia que es deseable, también, para nuestras respectivas naciones.
Caso contrario, se le hará un gran daño a los países que le toque ser dirigidos por líderes insuficientemente preparado para el rol inherente. Es importante recordar: los líderes de turno pasarán, algunos con mayor pena que gloria, otros con la gloria merecida, Cada quien recogiendo lo que siembra, no otra cosa.
 Por la infinita sabiduría de la vida, que pone un coto a la existencia humana, todo líder, aunque no lo quiera, llega el día en que tendrá que dejar su lugar a otro que le sustituya. Caso contrario, tendríamos tiranos como Nerón, y Dionisio de Siracusa, todavía atormentando a sus respectivos pueblos. Y, como decía, con profunda agudeza, Cervantes, en su inmortal Quijote: El otoño sigue al invierno, el invierno a la primavera, la primavera al verano, y cada estación va dejando el paso a la nueva, y así se renuevan las condiciones de vida, en cada lugar. Sobre el fango de los ríos florece la flor de loto. El estiércol que dejan los líderes que agobian indebidamente a sus respectivos pueblos, será descartado por infértil. Se buscará otra clase de abono, o fertilizante, para que las nuevas generaciones puedan construir nuevas eras de progreso. Progreso que todos, ahora, anhelan, y anhelamos, pero que, es preciso trabajar para que esos ideales se hagan realidad. Estos son tiempos de cambio y hay que pensar en el progreso futuro a que están destinados nuestros países, en Latino-América. Hay que prepararse para tiempos mejores, que llegarán con oportunidades que en igual grado no los tendrá ninguna otra región.
 Los líderes son valuados por sus resultados; a los ineficientes, la historia los olvidará pronto. En cambo, los que obtienen grandes logros, será tenidos por modelos a emular.
 Igual ocurre con la historia. Nadie recuerda al Último realista, del siglo XIX, que tuvo en jaque a Venezuela durante 25 años, desde 1821 a 1846. Bolívar no pudo con él; pero, sí José Antonio Páez. Salvo unos pocos estudiosos, nadie recuerda el nombre de José Dionisio Cisneros. De Boves, el azote de Venezuela, -de quien solamente O´Leary relata las inmensas atrocidades que realizó por las ciudades del país, por aquellos años terribles de la segunda década del siglo XIX-, lo único que la gente recuerda, es que encontró su “estate quieto”, en Úrica; nada más.
 Poco después, surgiría, en los Llanos, un líder que sí amaba a Venezuela. Se le dieron varios apodos símbolo de la gloria cosechada: El León de Payara, el Centauro de los Llanos, el Ciudadano Esclarecido, el Fundador del Poder Civil, y el artífice principal de la Independencia de Venezuela. José Antonio Páez, en la Batalla de las Queseras del medio, con 153 hombres diezmó un ejército de 7.000 hombres al mando de Pablo Morillo. Bolívar, que contempló la batalla desde las copas de un árbol, al finalizar la contienda, elogió la misma como la mayor hazaña de la historia.
 Ese joven brillante, Páez, estaba consciente de que tenía un rol importante que jugar a favor de Venezuela y lo dio todo por la Patria, en forma inteligente, preparándose a tiempo, en cada faceta que le tocó vivir, rectificando de sus errores, cuando incurrió en alguno.
 Los tiempos cambian, y la gente que se encuentra al frente de las situaciones, también. Son los líderes situacionales que van emergiendo y sustituyendo a los anteriores. Uno se pregunta: Para quien trabaja el cachicamo? Y el otro, suele contestar: Cachicamo trabaja pa´lapa.
 El líder eficiente, mira por delante, en progreso, por lo menos 60 años, señalando el camino hacia donde se orienta el progreso, para que los jóvenes puedan prepararse, con tiempo, para las oportunidades que se irán presentando para todos.
 Hay quien siembra árboles para obtener pulpa para el papel que se fabricará dentro de cien años, -que no serán ellos mismos en cosechar los frutos de su esfuerzo e inversión-. Pero, si no lo hicieran así, ahora, dentro de cien años, habría un deficit de árboles para obtener la pulpa de papel que difícilmente podría llenarse. Así ocurrirá con nuestros países si se interrumpe el proceso del progreso cuando algunos liderazgos dejan de corresponderse con las inquietudes de los tiempos. Dentro de cierto tiempo los líderes actuales dejarán de estar en el escenario y los países se encontrarán muy atrasados en relación con los del resto del mundo. A quién le importa eso? A muchos más de lo que pueda pensarse. A cada uno que ama su país y anhela lo mejor. A sus hijos y nietos. Y, a millones de Espíritus prontos por encarnar, a corto, mediano y largo plazo, que anhelan que las cosas vayan en determinadas direcciones. A mis hijos, a mis nietos a mis amigos, sí les importa porque aman su país.
 Cada quien recoge lo mismo que ha sembrado. Alguien lo duda? El futuro siempre es mejor que el pasado, a pesar de las apariencias. La primavera está próxima, confía que esta vez no dejará de volver a aparecer. Siempre ha sido así. Leamos a los maestros de la Patria para montarnos sobre hombros de gigantes, y así potenciar la propia visión viendo lo que los más ilustres de la historia han visto. 
Adelante.

jueves, 19 de marzo de 2020

Conductores de hombres y la reconciliación con su conciencia y destino divino.





Conductores de hombres
y la reconciliación con su conciencia
y destino divino.

©Giuseppe Isgró C.


Escudero, -dice Hidalgo-:
Los conductores de hombres deberían ser más cuidadosos con el ejemplo que dan, sin que esto signifique juzgarlos, ya que esa es una tarea de la propia conciencia de cada quien y de la Divinidad.
Muchos se olvidan que están siendo observados, y si supieran la indignación que causan muchas de las palabras y acciones que ejecutan, la vergüenza que experimentarían le harían esconderse en lo más profundo de la tierra y no salir de ella jamás, hasta depurarse, una vez que vuelvan a recuperar la dignidad humana, y la divina, también.
La cuestión es que, muchos sí de dan cuenta de su indignidad y de la que provocan en sus semejantes, pero, de momento le produce gracia, hasta que la Divinidad tome lugar en su conciencia, que la tomará, y cuando esto ocurra, ya no tendrán paz, hasta que se depuren, en el tiempo perfecto de Dios, que nadie escapa a su acción pedagógica, y tarde o temprano, deberán enderezar los entuertos que causan. A qué sirve, entonces, tanto alboroto, si al final no le va a servir de nada, y los platos rotos, tendrán que pagarlos. O, acaso, muchos de ellos creen que saldrán limpios de polvo y paja de esto?
Yo no lo creo, Escudero. El escarmiento que le espera a los conductores de hombres que equivocan el camino, es que a su vez pasarán a las manos de un capataz, cual aquel Manuelote, en el Hato La Calzada, que forjó al Catire Páez como el hombre más digno de Venezuela, el que lo dio todo para hacer grande a Venezuela.
La diferencia, es que Páez siempre fue un hombre digno, y se encontró con Manuelote a la medida. Pero, el Hato de la Divinidad, hay Manuelotes para todos los descarriados, en el decir de Maimonides, que escribió la Guía de los descarriados para reencontrarse con la Divinidad.
Eso es lo que cada conductor de hombre debe hacer, en el planeta tierra, donde se observan tantos descarriados en funciones de mando, conectarse con la Divinidad, y con su conciencia, para que sus pensamientos, sentimientos, palabras y actos, sean virtuosos, como los que pregonaba, Escudero, Don Quijote de la Mancha, y su escudero, Sancho Panza. 
Yo se, Escudero, que tú eres un hombre que sabe recapacitar y reconciliarte con tu destino divino.


sábado, 7 de marzo de 2020

ABSTRACCIONES




ABSTRACCIONES

©Giuseppe Isgró C.


Escudero, -dijo Hidalgo:

¿Es preciso adoptar el conocimiento como patria?

¿Qué tipo de conocimiento, si sus vertientes y variantes, lugares de origen y puntos de desarrollo son infinitos?

En ese caso la Patria no puede ser un solo país, ni un mundo entero, ni un sistema ni una galaxia, sino todos los mundos existentes y por existir. La Patria no puede ser sino el Universo entero, y sin embargo ni siquiera el Universo que ahora existe, sino el que existirá en el eterno presente, que, en cada ciclo, no deja de ser un Universo distinto, y diferente, según los estados de conciencia predominantes, en un momento dado, y en todos los momentos, ad infinitum.

Entonces, ¿qué es la Patria? -preguntó Escudero-.

Luego Escudero sigue reflexionando en voz alta: Si en la historia de cualquier país, según los tiempos y los líderes de turno, cada uno tiene su propio ideal de lo que es patria, según el fin que persigue. Empero, cualquier ideal que se exprese, individualmente, o colectivamente, en un momento dado, no es el ideal. Sino un incipiente anhelo del ideal, en un instante de la eternidad, que no deja de ser la eternidad. De un extremo a otro, en la escala de valores, cada quien traza su plan. Empero, aun sin saberlo, cada quien obedece a un propósito cósmico que es el que le da sentido a la vida, aun creyendo que se vive sin sentido. La Patria es también, y forma parte integral, de esos incontables mundos que ahora se están formando, según la astronomía, y aquellos que se formarán en la eternidad venidera, y aquellas humanidades que realizarán su ideal en cada uno de ellos, en las incontables galaxias que se irán formando en la expansión constante del Universo, regido todo por un diseño inteligente.

Quizá, Escudero, esa inteligencia infinita, potencialmente infinita, atemporal, sin espacio, ni tiempo, sin límites, constante, presente, activo y pasivo a la vez, sea la Patria.

Inteligencia, conciencia, carácter y aptitud, cada uno de esos términos expresan la inherente experiencia conquistada como suma existencial, en un momento dado. Reflejan capacidad perceptiva, comprensiva y realizadora, en determinado grado, pese a su estado de potencialidad infinita, en conocimiento y poder creador.


El conocimiento más la experiencia de los valores universales, se transmuta en sabiduría. Habría que agregar, también, la actitud positiva.

Siendo la sabiduría de los valores universales el estado de conciencia por el que se va pasando, en un grado de potencialidad expresado, o estación, cada una de las infinitas estaciones de turno, donde cada quien se encuentra, en un momento dado, es su Patria temporal, empero, no es la Patria ideal, aún. Media una eternidad entre ambos extremos.

¿Se unirán, alguna vez dichos extremos, Escudero?

Si así ocurriese, ¿tendría sentido la vida?

¿Se alcanzará, alguna vez, la meta total?

Hidalgo, -pregunta Escudero-: -¿Podría el apego a lo inmediato, limitarme para acceder a estados de cosas que, de momento, casi nadie piensa en ellas?


No es fácil, Escudero, pero es nuestra misión lograrlo. Por eso la Edad de oro con que se sueña, en cada tiempo, aún se encuentra muy lejos de alcanzar. Los más optimistas utopistas la ubican en torno al año 30.000 de nuestra era. Sin embargo, en tan poco tiempo, ¿será eso posible?

Empero, Hidalgo, esto de acuerdo contigo: el conocimiento debe ser nuestra patria común, en cada estación de turno común, en las infinitas esferas mentales del universo.